De la presencialidad a la virtualidad.

Las dos caras de la educación.

El 2020 ha sido un año de muchos cambios y nuevas experiencias, el COVID-19 cambió el estilo de vida de las personas, los hábitos de aseo, las formas de comunicación, las celebraciones, entre muchas otras cosas.

Pero hay un aspecto que definidamente se vio muy afectado en nuestro país, la educación.

Por culpa de la pandemia, los niños y jóvenes no pudieron seguir asistiendo a las instituciones educativas. Afectando tanto a estudiantes de colegios públicos como privados y universitarios, estos tuvieron que continuar sus estudios desde la virtualidad.

Es aquí donde se abre una brecha enorme en los procesos educativos para niños de colegios públicos que se encuentran en zonas rurales del país, en comparación de los privados y públicos que se encuentran en la ciudad .

Si bien es cierto que el Gobierno Nacional ha implementado algunas estrategias que le permitan a las familias vulnerables acceder a la educación virtual, esto no ha sido suficiente y son muchos los niños que no han podido completar su año escolar, presentándose así una gran deserción.

Esta delicada situación se presenta a lo largo y ancho del país, son muchos los estudiantes que no cuentan con los recursos ni los medios tecnológicos para recibir sus clases virtuales.

En contraste con lo anterior, los estudiantes de colegios privados, han podido darles continuidad a sus estudios, ya que cuentan con las herramientas y la conectividad necesaria.

Además de como los universitarios han vivido este tiempo de educación remota.

A continuación, podrán ver un pequeño ejemplo de cómo ambos sectores están manejando la educación virtual.

Todo el equipo de QUÉ ONDA aportó al desarrollo de este reportaje.